El 18 de mayo fue instaurado como el Día de la Escarapela Nacional por el Consejo Nacional de Educación en el año 1935.

La historia, los reportes sobre su origen y colores dan cuenta de varias versiones y se remontan a principios de siglo XIX, a ese tiempo en que en medio de discusiones, posturas distintas y adhesiones a Napoleón, a la Corona Española, a Inglaterra o al Independencia de toda dominación extranjera se dirimía el nacimiento de la Patria.

El 18 de febrero de 1812 el Primer Triunvirato instituyó por decreto la escarapela nacional en colores blanco y azul celeste como distintivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.  La solicitud emanó del General Belgrano quien solicitó se aprobara el distintivo para que el ejército dejar de llevar los símbolos españoles hasta entonces en uso.

Belgrano, afirma Felipe Pigna, se entusiasmó con el decreto y le respondió al Triunvirato, anunciándole que el día 23 de febrero de 1812, entregó las escarapelas a sus tropas para que “acaben de confirmar a nuestros enemigos de la firme resolución en que estamos de sostener la independencia de la América“.

Por entonces coinciden varios historiadores, Belgrano era el único que con firmeza estaba empeñado en el camino hacia la independencia y tan es así que el 27 de febrero de 1812 en Rosario, inauguró una nueva batería, a la que llamó Independencia.

Acerca de los colores hay teorías varias.  Unas sostienen que los colores blanco y azul celeste que los Borbones usaban para la máxima condecoración la “Orden de Carlos III” se replicaron en los penachos de los patricios y de allí a la escarapela, otros sostienen que los colores del cielo fueron tomados par representar el manto de la Inmaculada Concepción. “Las fajas celestes y blancas son el símbolo de la soberanía de los reyes españoles sobre los dominios, no de España sino de la Corona, que se extendían a Flandes, a Nápoles, a las Indias; y de esa banda real hicieron nuestros padres divisa y escarapela, el 25 de Mayo, para mostrar que del pecho de un rey cautivo tomábamos nuestra propia Soberanía como pueblo, que no dependió del Consejo de Castilla, ni de ahí en adelante dependería del disuelto Consejo de Indias“, indicó Domingo Faustino Sarmiento.

Cualquiera fuera la inspiración de los colores, hoy 18 de mayo de 2017 lo importante es reconfirmar sobre la escarapela y sobre los símbolos nacionales el sentido por el cual fueron creados:  distinguirnos como Independientes en el más acabado sentido del término.  Una tarea que no tiene fin, una acción y una actitud permanentes como la construcción misma de la Patria, la que hacemos juntos todos los habitantes de este querido suelo.