Secretaría de Política Energética

Desde la década del ’40, Luz y Fuerza siempre defendió e impulsó una política electroenergética que estuviera al servicio del desarrollo económico y la soberanía nacional. Superada la época caracterizada por los negociados de los grandes trust internacionales, la FATLyF apoyó enérgicamente el rol de fomento y de integración nacional que cumplía la Empresa Agua y Energía Eléctrica, creada por el Presidente Perón para llevar la energía y el riego hasta los rincones más alejados de la Patria.

Durante la década del ’90 y sin compartir la filosofía de la desregulación a ultranza, la Secretaría de Política Energética apostó al éxito del proceso de transformación, porque no es concebible un crecimiento económico acelerado y sustentable sin una infraestructura electroenergética moderna y eficiente. De todas formas y ante la gestión irresponsable y cortoplacista de algunos grandes consorcios privados, la FATLyF apoya la creación y consolidación de la Empresa ENARSA, porque abre el camino para la recuperación y argentinización del sector eléctrico.

Amaya Amilcar Secretario de Poli¦ütica Energe¦ütica

Secretario

AMAYA, Amilcar

Amaya Eduardo  Subsecretario de Poli¦ütica Energe¦ütica

Subsecretario

AMAYA, Eduardo

INTEGRACIÓN ENERGÉTICA

Transitamos circunstancias especialmente críticas para el sector eléctrico argentino. Las exigencias de demanda sobre el mismo superan las condiciones estructurales que posee. Si bien se han adoptado medidas tendientes a superar los momentos más críticos, de ninguna manera se ha alejado el fantasma de la crisis. Es necesario repensar el sector eléctrico en el mediano y largo plazo. La crisis no es local sino regional, especialmente Brasil y Uruguay, por lo que la solución también debe ser regional, aprovechando las ventajas que posee cada país, realizando los intercambios en función de ello.

A pesar de la complejidad de los problemas de política energética y las dificultades para la integración entre países, es evidente que esta integración regional interesa a todos los países, principalmente enfocado en los servicios de electricidad y gas.

Son muchos los ejemplos de momentos de crisis energética por los que ha atravesado Brasil, importando energía desde Argentina y Uruguay, y las de estos últimos países teniendo que recurrir a Brasil para superar sus propias carencias circunstanciales para cubrir la creciente demanda. La fuerte dependencia de nuestro país debiendo recurrir a Bolivia para importar gas que permita superar la crisis, es otro conocido ejemplo de la necesaria integración regional con una planificación del aprovechamiento integral de los recursos energéticos y las necesarias obras de interconexión eléctrica y transporte de gas. En ese contexto el replanteo de la matriz energética que es de alta dependencia de los combustibles fósiles, especialmente del gas aparece como impostergable.

Debemos impulsar en forma integral el uso de la energía atómica y retomar el desarrollo de los recursos hidronergéticos locales y regionales, con aprovechamientos conjuntos. Además la potenciación del desarrollo de las energías no convencionales (eólicas, solar, biomasa e hidrógeno) es absolutamente impostergable. Este enfoque de la situación es permanentemente expuesto por nuestra organización en todos los foros en los que le toca actuar, tanto en el ámbito de organismos estatales como en el sector privado vinculados al tema.

Finalmente, es evidente que existen diversidad de intereses nacionales que deben ser contemplados en este proceso de integración regional, pero los beneficios a alcanzar por el alto grado de intereses comunes, superan largamente a aquellos.